Han sido incontables las crónicas dedicadas a esta lucha, y todas coinciden en señalar que fue la plataforma de lanzamiento que catapultaría al príncipe maya Canek a la fama mundial. El camino al éxito de Canek comenzaría a ser trazado después de perder en un polémico encuentro contra la maravilla japonesa, el colosal Antonio Inoki, quien visitaba México para hacerle una exposición a la diadema mundial de la NFW que estaría por segunda ocasión en las manos del ídolo nipón, y que le ganara al descomunal luchador hindú Tiger Jeet Singh el 26 de junio de 1975 en Tokio Japón despojándolo de este campeonato el cual lo gano el figurón Inoki en 4 ocasiones.

El 22 de abril de 1979 el Toreo de Cuatro Caminos lucia en todo su esplendor con lleno hasta el último rincón de este recinto sagrado de la cueva de los luchadores independientes, tal y como se le conocía en sus mejores años, era el lugar idóneo para presentar a las mejores figuras de la lucha libre mundial, y como ya era costumbre fue presentada una de las funciones que hasta hoy día, retumban en los oídos de los aficionados más conocedores al deporte de los costalazos. Y en un cartel para la historia que sería pactado por el jerarca de Promociones Mora, Don Francisco Flores con la NJPW con quienes tenia excelentes relaciones sin olvidar que también existían interés con la WWWF mejor conocida como la WWE de nuestros días.
Don Francisco Flores fué un promotor sagaz que se lanzo a la aventura al formar el imperio independiente más importante de la lucha libre mexicana, aún superior al realizado por la triple AAA a principios de la década de los 90s, y para sellar este cañonazo de lucha libre, dió un paso gigantesco al enfrentar a su mejor carta de presentación, al príncipe maya Canek, pues tanto Mil Máscaras y Dos Caras luchaban para la legendaria empresa japonesa, la *AJPW* y por ser la empresa de mayor competencia en Japón de la NJPW, no fueron considerados para sacarle retador oficial a la súper estrella del sol naciente, y fue así como el Sr. Flores se encargó de postular a Canek como el retador directo del campeón indiscutible Antonio Inoki, decisión que no fue compartida por el gigante sabio “Tinieblas”, quien en un afán de cambiar la decisión tomada por el promotor trato de cambiar su veredicto.
Tinieblas decidió acorralar a Canek para que el Rey maya pusiera en juego su corona mundial de la UWA, y así mismo demostrarle a Canek que quién realmente merecía enfrentar al astro japonés era Tinieblas, pero todo quedo en un mero intento, ya que fue derrotado por el gigante tabasqueño y tuvo que conformarse con ser un espectador más del evento histórico que se avecinaba. Canek arribo al ring sagrado del Toreo de Cuatro Caminos con un físico bien trabajado en el gimnasio pesando 110 kilos de fibra pura, mientras que el estandarte nipón, registraría en la báscula un peso de 107 kilos perfectamente bien esculpidos en base a su quehacer luchístico, paralelo a sus privilegiados conocimientos vertidos por sus profesores los iconos del deporte de la lucha libre en toda la historia, y estos serian Rikidozan y Lou thesz los guías en la ardua actividad del deporte del puroresu del emblema oriental, Antonio Inoki.

El hambre de triunfo y las ganas de coronarse como el rey universal hicieron de Canek una autentica fiera en celo, que esperaba el momento de dar el zarpazo por sus instintos despiadados que esa noche mostraría Canek, lo que lo convertiría en una amenaza al trono del Sr. Antonio Inoki el cual saludaba de una manera muy respetuosa al público Mexicano, al tiempo que Gran Hamada aparecía como second del señorón Inoki…
Inicio la guerra de titanes con una toma de referee, y que a la postre llevarían la lucha al terreno científico. Se esperaba que Inoki realizara una defensa de su campeonato sin recurrir a los golpes artemarcialistas por lo que se enfoco en castigar a Canek con llaveo de una excelente infraestructura, fue la que le se vio a Inoki al someter a Canek con un “Key Lock” y enseguida lanzo al príncipe maya contra las cuerdas para rematarlo con una patada al pecho, pero Canek esquivo el lance y en un intercambio de golpes Canek le aplico al oriental sendas patadas voladoras para que después continuaran ambos colosos con un magnifico llaveo, y ambos seguían buscando dominar a su adversario. En una maniobra implementada por Inoki se llevo a Canek en un “Reverse Suplex” perfectamente bien aplicado por el campeón japonés que desde el inicio de las hostilidades buscaba mermar la condición física del retador mexicano, y que en un acto de desesperación Inoki le receto a Canek uno de sus letales golpes el “Bow-Pulling Straight Punch”, mismo que fue abucheado por el respetable pero esto no le importo a Inoki quien siguió golpeando a Canek con una serie de patadas conocidas como las Ali Kick, a lo que Canek se resintió buscando refugiarse en las cuerdas, y en una inesperada reacción de Canek comenzó a golpear a Inoki con el puño cerrado, acción reprobable que no fue pasada por alto por el tercero sobre el cuadrilátero, pero Canek ya había sacado a Inoki hacia a fuera del ring mientras recibía una llamada de atención por el referee japonés que estaba como la máxima autoridad para darle seguimiento a las acciones, y esto no le importo a Canek que se bajo del enlonado para seguir golpeando a Inoki al estrellarlo contra los postes del ring, y rematarlo con un sillazo. Canek estaba desatado y no media las consecuencias, por lo que el referee decreto la victoria de la primera caída en favor del icono japonés que sangraba de una manera profusa por la herida que le provoco Canek por el brutal sillazo. Inoki levantaba los brazos en señal de vencedor, pero esta decisión no era compartida por el publico asistente. Ciertamente desde las gradas de las primeras filas se escuchaba la rechifla de los aficionados y los gritos de “eso no se vale” esto de nada servia pues la última palabra ya estaba dada y habría que seguir el desenlace de la segunda caída.

Sonó el silbato para iniciar la segunda caída, ambos gigantes del ring se dispusieron a intercambiar cátedra de las dos mejores escuelas de lucha libre. La escuela mexicana que era representada en la persona de Canek, y la escuela japonesa que fue expuesta por su máximo exponente. Comenzaba nuevamente el choque de titanes al querer Canek someter a Inoki, mismo que hizo un giro conectando a Canek que resultó en un choque de frentes… momento que fue aprovechado por el luchador mexicano para aplicarle un candado al cuello a Inoki que se zafaba momentáneamente del castigo, pero poco fué lo que pudo hacer Inoki puesto que Canek le repitió la dosis y se resistía a soltar el de frontera tabasco al samurái nipón. El público asistente motivaba a Canek a seguir con el castigo sobre Inoki. “Dale Canek” se escuchaba desde el graderío “Dale Canek” la cobertura fue espléndida por parte de los medios especializados que tomaron fotografías a granel, y no perdían detalle de esta histórica reyerta.
Canek seguía sometiendo a Inoki con un cuatro al brazo, y se negaba a soltar a la estrella del sol naciente que si no hubiera sido por la intervención del referee, muy probablemente Inoki se hubiera rendido, puesto que parecía que el castigo de Canek estaba causando los efectos deseados sobre su oponente, y solo fue hasta que Canek soltó a Inoki por ordenes del tercero sobre el enlonado que Inoki logro quitarse el castigo de Canek, pero esta situación le permitió a Inoki atacar a Canek de nueva cuenta con un par de “Low Kicks” que le hacian perder el balance al gigante maya que sacaba fuerzas de flaqueza para darle una pasada en todo lo alto al afiliado de la NJPW. Canek parecía encaminarse al triunfo al castigar a las piernas de su peligroso adversario, quien le invirtió el castigo a Canek cazándolo con una cruceta del enfermero. Canek se encontraba en serios predicamentos para zafarse del castigo inmisericorde por parte de Inoki, que no cesaba en apretar mas el castigo a las piernas de nuestro representante mexicano.
El final de este extraordinario conflicto de autenticos guerreros estaba por acercarse. Ya que con un puente olímpico de Canek a Inoki seguían dándose con todo, pero en respuesta Inoki le aplico una pasada en todo lo alto a Canek además de un “Drop Kick” que el titán tabasqueño supo asimilar perfectamente bien para sacar al importado fuera del rombo de batalla, para luego lanzarle un tope suicida entre segunda y tercera, hermosa se miró la salida de Canek que no reparaba en complacer a su público. Ambos gladiadores yacían en el suelo, mientras Fujinami salió de los vestidores para apoyar a Inoki quien alentaba al campeón mundial de peso completo a regresar antes de la fatídica cuenta de los 20 segundos rigor, mientras Canek era el primero en regresar al ring, pero en su intento de regresar Inoki al cuadrilátero fue rechazado por un letal cabezazo al pecho obsequio de Canek, precioso lance del de tabasco que desato el aplauso de la gente. Ya en un descuido de Canek, Inoki le aplico su legendaria patada a la nuca, el *Enziguri*seguido de un *Brain Buster* para rematar la esperanza de Canek con un toque de espaldas, y al escucharse la cuenta de las tres palmadas termino este trascendental combate en favor del visitante japonés.





Gracias a la colaboracion del Sr. Ossio.
Gran reseña de lo ocurrido guardián no pues gracias a ti que tan buenas notas has subido. Saludos
Gracias guardian por darme el link de tan magnífica reseña de una de las luchas más legendarias del coso de Cuatro Caminos. Tal vez el triunfo haya sido para el maestro Inoki, pero si que el gigante de Tabasco le hizo sufrir mucho, jamás habia visto imagen alguna en donde Inoki sangrara.
Aunque confieso algo, a pesar de la grandeza de Canek si no hubiera sido por esas cuestiones de empresa que maravilloso hubiera sido ver alguno de los hermanos caras contra tan magnífico oponente. No quiero infravalorar a Canek, eso jamás se conseguirá ya que el gigante es un monstruo de nuestra lucha y nuestro máximo referente en los ochentas… pero siento que Dos Caras y Mil eran mejores en cuestión de llaveo y hubiera sido interesante un duelo en ese escenario contra Inoki. Pero eso sí, Canek lo hizo de gran manera apesar del resultado, si algo siempre hay que admirar de el príncipe maya es su enorme profesionalismo ya que en donde quiera que se paparara aún siendo una arena pequeña o las de Oriente siempre se partía el alma y sudaba hasta la última gota.
Otra vez felicidades por su reseña, guardian.
Disculpen la ortografía del anterior post.